14 botones y 98 % de efectividad: la estrategia de Natalia Tinjacá para reforzar la seguridad en TransMi

Foto: TransMilenio

Pedir ayuda en una estación de TransMilenio ya no depende únicamente de encontrar a un vigilante o llamar al 123. En tres estaciones de Bogotá, una persona puede ahora presionar un botón y establecer una conexión directa con el centro que coordina la respuesta del Sistema.

La expansión de este mecanismo es una de las apuestas de Natalia Tinjacá, directora de Seguridad de TransMilenio, para responder a situaciones de violencia basada en género, hurtos y otras emergencias. Esta semana comenzaron a operar nuevos dispositivos en Ricaurte, Héroes y La Castellana, que se suman al instalado anteriormente en Minuto de Dios.

Con las nuevas instalaciones, TransMilenio cuenta con 14 Botones de Alerta. Según las cifras entregadas por la entidad, el 98 % de las alertas gestionadas ha terminado con una respuesta considerada exitosa. El tiempo promedio entre la activación del botón y la llegada de la dupla territorial es de seis minutos y 30 segundos.

El número resulta especialmente relevante para una herramienta cuyo propósito es acortar la distancia entre una emergencia y la llegada de ayuda. Al presionar el botón, la alerta es recibida en el Centro de Control Integrado, donde se verifica el reporte y se coordina el despliegue del personal.

La respuesta no termina con la llegada de la dupla. Cuando el caso corresponde a una situación de violencia basada en género, se activa el protocolo TM26, que contempla un primer contacto con la persona afectada y la articulación con las entidades encargadas de la atención especializada.

La estrategia también cambia quién puede activar la respuesta. El botón puede ser utilizado tanto por la persona afectada como por un testigo de la situación. Después de la alerta pueden intervenir equipos territoriales, vigilancia privada, Policía y otras entidades, dependiendo de lo ocurrido.

Las estaciones no fueron escogidas al azar. TransMilenio tuvo en cuenta antecedentes de violencia basada en género, reportes de hurto, cantidad de usuarios, condiciones del entorno y factores de vulnerabilidad territorial. Hay otras 36 estaciones identificadas para una eventual expansión del sistema.

La iniciativa ya había tenido una primera etapa. Entre 2024 y 2025, según TransMilenio, más de 25.000 usuarios fueron beneficiados directamente por la estrategia. Ahora la apuesta de Tinjacá es ampliar la red y convertir los dispositivos en una herramienta habitual para pedir ayuda dentro del sistema.

Pero el valor del mecanismo dependerá menos del botón que de lo que ocurre después de presionarlo. Una alerta solo resulta útil si puede ser recibida, verificada y atendida en el menor tiempo posible, y si la persona que pide ayuda encuentra una respuesta adecuada una vez llega el personal.

Por ahora, los datos entregados por TransMilenio muestran una red todavía pequeña frente al tamaño del Sistema: 14 dispositivos en operación y 36 estaciones consideradas para una posible ampliación. La pregunta será si los tiempos de respuesta y los resultados registrados hasta ahora pueden mantenerse cuando la cobertura aumente.