Gobierno trasladará a 120 presos de Buenaventura en una nueva ofensiva contra las bandas

Foto: Presidencia de la República

El presidente Abelardo De La Espriella ordenó el traslado de 120 presos recluidos en cárceles de Buenaventura hacia otros establecimientos penitenciarios, una medida que, según el Gobierno, busca impedir que integrantes de estructuras criminales continúen coordinando delitos desde los centros de reclusión.

El anuncio fue hecho este martes durante la visita del mandatario a Buenaventura, donde supervisó las labores de atención humanitaria y reconstrucción tras el terremoto del pasado 10 de agosto. De La Espriella dijo que impartió la instrucción directamente al director del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec).

“Acabo de dar la instrucción al Director del INPEC que mueva a los 120 bandidos que tienen azotada la región”, afirmó el Presidente, quien sostuvo que algunos de los internos continúan ejerciendo liderazgo criminal desde las cárceles.

De acuerdo con el mandatario, los presos serán enviados a establecimientos en los que se reduzcan las posibilidades de comunicación con el exterior. “Me los voy a llevar a unas cárceles en donde no entre ni siquiera la señal”, dijo.

La decisión se conoció después de que la Policía Nacional reportara la captura de Jonathan Orobio, alias ‘Menor’, señalado como cabecilla de Los Chiquillos, una de las estructuras criminales que opera en Buenaventura.

Según la información entregada por el Gobierno, Orobio fue capturado durante la denominada Operación Poseidón. Las autoridades le atribuyen 12 años de trayectoria criminal y siete anotaciones judiciales. Además, es requerido por el delito de homicidio agravado y es señalado de participar en disputas por el control territorial y de mantener vínculos con alias ‘Robert’.

La captura ocurre en medio de la confrontación entre estructuras que disputan el control de distintos sectores de Buenaventura. El Presidente mencionó expresamente a Los Chiquillos, Los Shottas y Los Espartanos y aseguró que su Gobierno buscará desarticularlas.

“Buenaventura no les pertenece. Buenaventura es de su gente honesta y trabajadora”, afirmó De La Espriella, quien añadió que las organizaciones criminales deberán someterse a la justicia o enfrentar la acción de la Fuerza Pública.

El Gobierno también informó sobre otros traslados de personas privadas de la libertad. En el Quindío, varios internos fueron trasladados desde centros de reclusión del departamento hacia establecimientos penitenciarios de máxima seguridad en diferentes regiones del país.

Según la Presidencia, estas operaciones hacen parte de una estrategia para reforzar el control penitenciario y evitar que las cárceles sean utilizadas para coordinar actividades criminales. El mandatario sostuvo que las medidas buscan impedir que los internos mantengan comunicación y capacidad de dirección sobre las estructuras que operan fuera de los establecimientos.

“Las cárceles son para cumplir las penas, no para dirigir el crimen”, afirmó De La Espriella al explicar la política de traslados.

El Gobierno deberá ahora ejecutar el traslado de los 120 internos anunciados para Buenaventura y definir los establecimientos de destino y las condiciones de seguridad bajo las cuales se realizarán los movimientos.